martes, 1 de septiembre de 2020

INALTERABLEMENTE

No sé cómo sentirme al respecto, enraizada mi feroz idea de sentirme en los brazos sagrados de ella. La bella escultura prudente y timorata de la única persona que ha logrado quebrajar lo más sensible de todo lo que soy... El silencio se mezcla con el fuego llameante entre mi garganta, deseosa de expresarle, todos mis sentimientos. Porque ahí está, entre mis sentires más impolutos, como si quisiera recorrer catedrales y caminos empedrados, con hermosos vitrales multicolores -hablo- -precisamente- de sus lindos ojos... Un deseo inalterable por el transcurso del tiempo, donde todos los caminos recorridos y por recorrer, apuntan a la personificación eterna del amor. Una persona enviada por los ángeles, o un equivalente igual de digno a entender por tal. Si bien, es una profunda y real mezcla de emociones constantes, lo que me lleva a la inequívoca respuesta, siempre, siempre es a ella. Espero morir, creyendo en la idea de que cada gota de amor que guardé hacia ella, valió sin cálculo en lo que respecta una humilde vida humana, que, para los astros, seguro no es nada más que la mínima parte de sus infinitas vidas, pero para mí, vivir con amor... Es vivir sabiendo que nunca morirás... Y a ti, a ti te amo. 

Guillermo V.


AMARSE

Con el tiempo a cuestas he aprendido a abrazar la soledad, en un principio impuesta, en un principio dolorosa. Pero quien iba creer que es d...