jueves, 23 de julio de 2020
lunes, 13 de julio de 2020
PASIÓN
Eventualmente caí entre tus brazos, pero primero caí en tu mirada,
en mis deseos sinceros de besarte. Sentir mi corazón encendido, vivo y
encarnado en emociones fluidas. Mis manos tibias deseando descubrir tu piel con
mis movimientos erráticos, solo explorando tu bello paisaje. Besar tus
comisuras, sentir mi carne en contacto con el aire de tu bosque, perderme en
ti, iniciando en intimidad, nuestras furtivas caricias. Tocar tu pelo cada
instante, entrelazar tus manos con las mías, besar suavemente tu cuello, perderme
en tu blanca tez y en el sentido de tiempo y espacio. El deleite de tu
elegancia hizo de mis labios ensimismarse sobre los tuyos, la pasión
incontenida, de moldear mi cuerpo con el tuyo, qué finalmente se transforma en
vernos, sintiendo, aunque sea un instante, como seres humanos. Y esto último,
hace que todo valga la pena.
Guillermo V.
AMOR TOTAL
Quién podría negar la capacidad innata de los seres humanos por
convertir nuestros deseos en un espejo del pretendido ser, si no es ser sino
beber, beber las lágrimas, reír las caídas y descubrir los miedos para hacernos
más fuertes. Moldear la vida y que ella nos modele de igual modo, muchos
prefieren lo segundo, no hay culpa, es mucho más cómodo, pero ser y vivir lo
primero es lo más difícil y más exquisito que cualquier otra pretensión. En lo
que a mí respecta, nada importa, nada más que el amor ¿Qué amor? No importa
cual, eso no le concierne ni al más sabio ni al más insensato, al igual que la
muerte, nos llega a todos, para sentirnos, aunque sea unos segundos jodidamente
vivos. Hay quiénes encuentran amor en la bohemia, hay otros que le hallan en lo
material y las artes, yo, sin embargo, me enamoro de las esencias o del
prejuicio a través de los ojos, el encanto invisible, las acciones
incomprensibles y las sonrisas espontáneas. Soy a través del amor y las
anécdotas, las amistades y los malos ratos. Todo es amor y risas, de otro modo,
ya no estaría entre ustedes pobres diablos -por qué- porque igual amo la
incertidumbre de vivir, pero más amo todavía, la vibración de las palabras en
los corazones ajenos.
Guillermo V.
domingo, 12 de julio de 2020
QUIÉN
Extraño tocar las manos de alguien, que me recueste en su mirada,
me sonría sin más… Extraño el valor de las risas al unísono por anécdotas y
estupideces. Extraño los silencios en compañía, extraño las caricias y mimos
sinceros, sobre todo los besos cálidos que respingan mi piel junto a quién
sabe, nadie quiere ese lugar… Extraño amar… Extraño entregar… Extraño la
belleza de escuchar un te quiero. Extraño la intimidad cálida de recostarnos,
envolvernos el uno al otro como si fuéramos un solo ente, incorpóreo, etéreo
que combinado con la furtividad de la noche pareciera una orquesta de
luciérnagas carnales… Qué extraño es, extrañar a alguien sin saber a quién…
Guillermo V.
SENTIRSE
La insistencia característica de los despertares emocionales sigue
siendo para mí un misterio, sin embargo, debo reconocer abiertamente que deseo
abrazar con ternura lo que mis ojos sienten a través de los tuyos. Mi
intensidad es irrisoria -quizás- para un mundo que constantemente se burla del
amor o sus buenas intenciones, soliéndose ver como algo impensado, donde la
superficialidad de las relaciones interpersonales suele proyectar mayor
garantía a la expresión de la autosuficiencia. Sin complejizar mucho más, deseo
ser metáfora entre mis manos y tu pelo, verme frágil contigo y sincero,
enfrentarme a tus ojos y rendirme ante los suspiros involuntarios que me
causa imaginarme cerca de ti. Si me preguntaras ¿Qué me impide enfrentarme a ti
y tu suave elegancia? Mi respuesta es nada, solo quiero sentirme desnudo a tu
lado, a través de miradas, encanto y pasión. Aunque no entiendo por qué ahora,
vuelves y te manifiestas en mi recuerdo a través de tu aroma, y yo, en mis
pensamientos, imaginando ingenuamente, cómo sería -tocar nuevamente- tu suave
rostro con mis labios…
Guillermo V.
SUEÑO
Qué grato, sinceramente, qué grato soñarte, de ver tu rostro y pensar, que tus manos tibias recorren el contorno de mi cara, mis rasgos se deleitan a tan sensible silueta, despertando en mis pasiones, la gracia eterna de tus labios agitándose con los míos. Qué intenso coraje, sentir tus venas exaltadas, enraizadas a las mías, sentir el bosque de tu aliento agitado en mi cuerpo, un viento húmedo y acogedor, en la timidez del cuarto, pero que sin recato me hace querer más y más de tus caricias, la expectativa insana, el deseo furtivo, qué cada vez que lo pienso, se vuelve más y más abusivo. Quiero tenerte, quiero elevar mis impávidas células a tu carne, a desprenderme en alma sobre ti y esconderme luego, de tales sensaciones, para darme cuenta de ello, que todo había sido un perfecto sueño sobre el brillo ingenuo de tus bellos ojos.
Guillermo V.
REALIDAT
De la correcta compostura, del posicionamiento perfecto, de la
moral idónea, de la angulosa infragilidad de los seres... De esos me río,
porque antes era de ellos, porque antes era insincero, hoy soy real y basta con
ello, con expresar los sentires, las inseguridades y transformarlas en mis
propias herramientas. Te veré así entonces, mostrándome a ti desnudo, frágil
pero fuerte, frágil ante todos, pero fuerte en realidat contigo, cómo hacerte
ver que los errores no son los que dices, sino lo erróneo es lo que creen sobre
ello, por una vez hazte sincera y vuélvete a mí para que seamos un perfecto
error ante los ojos hipócritas del mundo, para volvernos aunque sea un segundo,
reales.
Guillermo V.
INFIERNOS
¿Qué
clase de bestia eres? Me golpeas con tu indiferencia, tu mala forma de verme,
de encontrarte de frente con el rostro del pecado, quizás eso te duele. Ver
reflejada mi mezquindad y mis deseos violentos de tan solo poseerte, tu miedo
es fuerte, pero más fuerte es mi intensidad de moldearte con mis manos, de
enfurecer el fuego de tus labios con mi tibio temperamento. Perdóname mis
insolencias, mis banales infiernos que provocas con tu silencio, con tu
irrestricta muralla detrás de tu mal querer. Provocaste la ruptura
irreconciliable de lo que soy contra lo que quiero, y eso es, tu inocente
mirada frente a mis endemoniados ojos.
Guillermo V.
FRÁGIL
El faro y las estrellas, iluminando mi camino, el faro aquí en la
Tierra y las estrellas en el divino. Así es, la libreta de poemas sin
dedicatoria aumenta, el corazón aguanta la dureza de las cáscaras andantes,
semovientes, y distantes... A veces me siento anacrónico, mientras la velocidad
del ser me supera, yo acarreo los sentires a paso mesurado, ni lento, ni
rápido; cauto. Encuentro cobijo en el deseo, en la expectativa, en el pretender
y querer, no en los humanos sino en las almas que caprichosamente deseo
devorar, conocer y corromper, quitar su velo indiferente y desnudarlos frente a
el espejo, para decir que somos iguales. Intensamente febril, frágiles y
erróneos... De otra manera no pretendería desearles entre mi piel y sus ojos.
Guillermo V.
ABUELO NOBLE Y ABUELO DISIDENTE
ENERGÍA UNIVERSAL
FE EN EL AMOR
El
amor es una palabra única, es algo por el cual la humanidad ha hecho grandes
cuestionamientos de su naturaleza, pero yo, en lo que a mí respecta, se trata
de un sinfín de bellos y magníficos momentos con otros seres humanos, con
errores y grandes virtudes.
Con
mi familia, por ejemplo. Con mis amigos, por ejemplo. Con mis parejas, por
ejemplo.
El
mundo es cruel con el amor y su ternura, haciendo que pase desapercibido en su
dulzura, atendiéndose y acotándose a lo racional, y es, justamente, lo
racional, lo que se apoderó del individuo.
Yo
sigo amando, pero cuesta mucho perseverar en una lucha en la que la dictadura
de lo racional, se apropió de nuestra intimidad. Haciendo de lo irracional,
algo burdo, irrisorio e incluso, institucionalizando los sentires más complejos
de la humanidad y su conjunto.
Vuelvo
al amor… Lo conozco desde que tengo memoria; con palabras y actos propios de
tal pérdida, porque eso es, perder sabiendo que haces algo bello en atención al
otro, haciendo caer la fe irrestricta de lo que nos condenan a entender por
racional.
Así
es, soy un enamorado del amor, en los tiempos caóticos y vacíos de la fe
inapelable de la realidad mercantilizada, donde todos quieren sentir la dulzura
del amor, pero todos tienen miedo a amar.
DESEOSO TORMENTO
El deseoso lamento, de otra forma
no podría catalogarlo… Las pulsaciones sensitivas de tu piel contra la mía, rodeándote
con mis manos por el deslinde en tu cadera, mientras me encuentro con tus
labios, me envuelvo en tus ojos profundos-enigmáticos, quemándome sobre tu
piel. Trato de detenerme inútilmente, no puedo, me rindo ante tu querer, de tu
querer funesto y quizás a medias, donde ahora me repliego y me escondo apenas ¿Por
qué le llamo amor a algo así? tan infame ante las características morales del
individuo y yo solo respondo amando y sembrando mi sentir. Mi pequeño sentir,
en un universo lleno de caos, me aplico como tu fragancia sobre tu cuello, te
beso y olvido, te beso y te veo, te beso y me desarmo, tardo un poco al darme
cuenta que no he estado soñando, sino que me fundo entre tus huesos y tu carne
¿Es así el amor? O solo soy un romántico pasional, eludiendo las consecuencias
de lo innecesario que es a otros dañar… La culpa no la he visto hace un tiempo
atrás, y los arrepentimientos ya no quedan lugar en mis actos y hechos, solo
vivo, corroyéndome en mis entrañas con verme tan prohibido sobre ti, con pasión
a secas y aventura. Te deseo… Me capturaste y así me quedo, porque me atrapaste
en mis pensamientos-sueños, te metiste donde no debiste, y lo peor es que me
gusta. Te deseo… Qué infame tener que sostener algo tan delicado como verte de
repente y cuando tu intensidad lo solicite, pero no merezco más que someterme a
tus pecados. Que se repita, dice mi fogoso corazón, que se repita, dice mi
carne con sinceridad, que se repita, que hasta el olvido quedó atrás, porque el
recuerdo vuelve, y no solo tu carne, sino tus ojos que vuelven a los míos con
locura traviesa de jóvenes quinceañeros, como te he dicho todo, te vuelvo a
decir… Que se repita.
MUNDO EGOÍSTA
Labios que contemplo, de distancia
y amaneceres, permíteme ser lo que siento que soy cuando te tengo a mi lado. Es
absurdo pensar tenerte, no te tengo, nunca te tendré, tengo tus ojos a veces,
pero corres a surcar paisajes lejanos a mí, sentires borrosos y austeros de mí.
Envidio a aquellos bosques que respiran con fuerza a tu lado, a las tormentas
que mojan tu rostro y a lo desértico de los estériles sitios que sé que
recorres. Pero a mí, me dejas, sintiendo que mi amanecer inagotable es hoy más
bien un cálido atardecer esperando a la eterna y poderosa noche, que temo,
tiende a volverse perpetua ¿Dónde está mi sonrisa, si no es contigo? ¿Dónde
encuentro mi ser inocuo a los males de este mundo infinito en errores? Pongo
mis certezas en el impávido sentimiento de resignación, exasperando, en mi
constante y continuo deseo de coincidir ¿Habrá entre todas las creaturas
humanas del mundo, alguien cuestionándose el amor que no es posible entregar? Si
es así, al menos me doy conformidad de que no soy el único. Qué tremendo
encontrarme así, desnudo y a la vez, lleno de amor, amor por mí, agotándome,
aburriéndome, quedándome con todo lo que soy sin poder compartirlo, qué egoísta
es la gente… Qué me impide incluso, entregarme en carne, por sentir amor
sincero…
AMARSE
Con el tiempo a cuestas he aprendido a abrazar la soledad, en un principio impuesta, en un principio dolorosa. Pero quien iba creer que es d...
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Con el tiempo a cuestas he aprendido a abrazar la soledad, en un principio impuesta, en un principio dolorosa. Pero quien iba creer que es d...
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Los encuentros silenciosos sacados del amar, del vivir, del sentir, se hacen valer en sí mismos por tales. El corazón bombea sangre, pero la...
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No sé cómo sentirme al respecto, enraizada mi feroz idea de sentirme en los brazos sagrados de ella. La bella escultura prudente y timorata ...