El carisma del silencio es un deleite muy personal al cual, le
dedico tiempo a la contemplación. No es posible que sea de otro modo entender
el amor, si no entiendes la soledad, son dos ámbitos que gozan de una misma
esencia y que, probablemente, engloben la misma sensibilidad. Creo que
oportunamente he estado constantemente sumido en la desolación de mis
pensamientos, hasta alcanzar un punto en que ya no sé qué tanto me importa el
resto de los mortales. Sin embargo, debo reconocer que, en este tiempo
contemplativo, en el que llego a casi percibir los inexplorados espejos que me
rodean, he logrado salir de todos los miedos que me ataban al pasado. En cuanto
al amor, es difícil entender, cómo se desarrollan las relaciones personales al
transcurso de los años. Pareciera ser que cada vez, esa pasión emergente, de
querer entregar mi cariño, se hace más tormentoso. La desconfianza en los
rostros de las personas, parece ser más una realidad que continúa agudizándose,
y, aquellos prístinos sentimientos joviales del amor, se arrastran cada vez más
a un sitio a resguardo difícil, incluso, de llegar para mí. Solo un beso estimo
necesario para volver a aquel recóndito lugar, que encienda un poco de eso, que
algunas personas llaman esperanza, esa emoción extraña, de sentir que vuelvo a
vivir.
Guillermo V.