domingo, 4 de diciembre de 2022

AMARSE

Con el tiempo a cuestas he aprendido a abrazar la soledad, en un principio impuesta, en un principio dolorosa. Pero quien iba creer que es de lo más necesaria para medir la fortaleza de mi voluntad. He crecido, y todo amor aquel que pretendí sobre jóvenes mujeres que no me correspondieron, se volvió hacia mí y mi corazón sincero. Esto último con un solo pero ¿Tan superfluo es el amor de hoy? Que yo descarnado y dispuesto, estaba perdiéndome en prístinas ideas del sentir humano, tratando de salvar a personas quebradas desde la raíz… Y nunca vi en todo ese amor hacia ellas, el perfecto amor que yo me tenía hacia mí. Qué triste pensar, que no querían sentir conmigo, pero más triste es, saber que ni siquiera sabían amarse asimismas.

Guillermo V.

CERTEZA

Quien conoce de amor, conoce de dolor. Pero creo que sería injusto hacer símil de dos cosas tan humanas, y como humanas, demasiado complejas para entenderlas por sí solas. Porque es el amor y no otra cosa la que construye la confianza con las personas que tenemos a nuestro alrededor y que resultan ser indudablemente significativas. Es el caso en que el amor se aprecia en los ojos de quien lo siente, tal como sucede con el arte. Por ejemplo: encontrar una canción que por mucho tiempo parecía extraviada en el inconsciente de tu recuerdo y traerla hacia ti, es propio de un acto amoroso. Tal vez otro cliché que valoro, es abrazar a alguien que alguna vez se cruzó en tu camino y vuelve a ti con el ánimo de devolver ese abrazo que transmite cariño. Por lo que, me parece más razonable creer que los actos de amor se asocian con la nostalgia, pero conectada con la energía renovadora de que sucederán más cosas en el mundo de la incertidumbre. Según yo, un presente amoroso, debe resguardar saludablemente de manera íntegra los tiempos de amar a uno y a los otros ¿Será un acto de valentía o de profunda irracionalidad amar tanto que cada acto que se ejecute sea en nombre del amor? No lo sé, pero para mi sorpresa, la única certeza que tengo es que envejeceré el día en que deje de creer en ello.

Guillermo V.

AMARSE

Con el tiempo a cuestas he aprendido a abrazar la soledad, en un principio impuesta, en un principio dolorosa. Pero quien iba creer que es d...