¿La paz con uno mismo, es posible tratarla de igual significado
que el amor? Donde sentir como el mar de una tarde calma, en la que las aves
disfrutan serenas su indiscutido andar, son la encarnación de la belleza, como
un fresco al óleo que capta el bello atardecer marino. Por supuesto que no es
posible cuestionar ni contener la fragancia pasional, que posee el roce de dos
corazones que se aman. Hoy se trata de anhelar lo que los ojos encauzados de
amor no logran percibir ante el aletargamiento de las irresistibles fuerzas del
deseo. Hablo de que el amor se aprecia, en el silencio pleno, disfrutándose en
compañía, simplemente, observando, escuchándose, con el solo hecho de estar y
existir en un tiempo determinado, que para nada es absoluto. El calor de sí
mismo, en el punto sublime de ser feliz con lo sofisticado de la sencillez
humana. Sentir paz dentro del caótico sentimiento del amor, es sentirlo todo en
la enorme selva de la nada.
Guillermo V.