De la correcta compostura, del posicionamiento perfecto, de la
moral idónea, de la angulosa infragilidad de los seres... De esos me río,
porque antes era de ellos, porque antes era insincero, hoy soy real y basta con
ello, con expresar los sentires, las inseguridades y transformarlas en mis
propias herramientas. Te veré así entonces, mostrándome a ti desnudo, frágil
pero fuerte, frágil ante todos, pero fuerte en realidat contigo, cómo hacerte
ver que los errores no son los que dices, sino lo erróneo es lo que creen sobre
ello, por una vez hazte sincera y vuélvete a mí para que seamos un perfecto
error ante los ojos hipócritas del mundo, para volvernos aunque sea un segundo,
reales.
Guillermo V.
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